5.7.07

encontré esto en mi cuaderno

parece que morír no es tan fácil.
unos doctores te atrapan en la calle, te suben a una ambulancia y de camilla en camilla te van abriendo, haciendo posible que te salves.
Te operan.
Uno se siente salvado y agradecido.
La vida continúa y de ahora cargamos con eso que nos pasó.
El quirófano, el oxígeno.
Oxígeno.
Oxígeno.
Tubos, enfermeras, médicos, medicamentos.
Todavía conectado pensás en que podrías haber muerto aunque estás enteramente vivo, pronto estarás andando como antes, visitando parientes en el conurbano, algo así, dá lo mismo...
La cosa es que no estás muerto.
Recordás aquel día que te descompusiste en una tienda de artículos varios.
Sabés lo que necesitabas, lo que fuiste a buscar, pero de ninguna manera querés contarlo.
Nunca vas a confesarlo. No querés que nadie sepa que contiene tu intimidad.
Lo real es que te salvaste.
Y que los de la tienda llamaron a la ambulancia.
En fin.
Habría que agradecerles.